LUZ AZUL, COMO NOS PROTEGEMOS

 

La luz visible incluye luz azul y alcanza la dermis en un 39%. No hay límite exacto en el espectro de la luz visible, el ojo humano responde más o menos a una longitud de onda entre 380-750nm

 

Hay numerosos estudios que demuestran que la luz visible tiene efectos nocivos en nuestra piel: aumenta la producción de radicales libres, induce a hiperpigmentaciones y también cambios celulares en los fibroblastos (células de nuestra piel), contribuyendo al envejecimiento de la piel y daño al ADN

                                                                                                                                      

La luz azul, llega a nuestra piel básicamente a través de la exposición a pantallas de teléfonos móviles, ordenadores, tabletas, televisión... La luz azul además de alterar y dificultar el sueño y causar daños en la retina, a nivel de la piel puede causar daños por estrés oxidativo, radicales libres, modificaciones en el estado de hidratación de la piel y la barrera de la piel, hiperpigmentaciones y fotoaging, hay evidencia científica donde se demuestra todo esto y se presentó en el 47º Congreso Nacional de la AEDV (Asociación Española de Dermatología y Venereología)

 

Según un estudio publicado por la agencia de marketing Mediakix, basado en el uso de dispositivos móviles, pasamos un total de 5 años y 4 meses en las redes sociales, lo que equivale a escalar el Everest 32 veces. De ahí la creciente y avalada importancia mediante estudios con evidencia científica para protegernos cada vez más de esta luz

 

Si hablamos de fotoprotección en general, sabemos que hasta el 45% de la radiación solar logra cruzar nuestra piel incluso después de aplicar protectores solares tópicos, por lo que esto genera radicales libres en exceso que causan daño a nuestras células. Aunque sabemos que la protección tópica es muy importante y fundamental a la hora de ofrecer protección a la piel, la eficacia está limitada por diferentes factores como: aplicación insuficiente del producto para lograr un SPF específico, aplicaciones que no son uniformes o homogéneas, falta de repetición de la aplicación cada 2 horas,... Es por eso que los expertos aconsejan utilizar como complementos la fotoprotección oral, un buen aliado para lograr una protección más homogénea y uniforme, nunca se debe utilizar la fotoprotección oral sola, siempre como complemento para garantizar un nivel óptimo de protección de la piel contra todas las radiaciones UVB , UVA, Visible, IR.

 

Algunos criterios para elegir el mejor fotoprotector:

 

-          SPF alto, más de 50 UVB y UVA

-          Protección para TODA la radiación solar

      Adecuado según condiciones de la piel (fototipo) y como va a realizarse  la exposición solar (playa, montaña, nieve…)

-          Que incluya ingredientes activos adicionales como antioxidantes, reparadores de daños solares…

-          Tolerancia y textura necesarias para cada tipo de piel

-          Adecuado si es necesario, a posibles patologías cutáneas

-          Calidad certificada

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