La insuficiencia venosa crónica (IVC) es una dilatación de las venas superficiales de los miembros inferiores, debido a un mal funcionamiento de las válvulas de estas venas. Esto causa un aumento de presión dentro de las venas lo cual se manifiesta con hinchazón de las piernas, picor, hormigueo, dolor, pesadez de piernas e incluso calambres y además pueden aparecer síntomas dérmicos (eczema, úlceras, pigmentaciones..)

Nuestro aparato circulatorio está compuesto por el sistema linfático y por el sistema circulatorio. El sistema circulatorio está formado por el corazón, sangre y vasos sanguíneos (arterias, venas, capilares, arteriolas)

Del corazón parten las arterias que llevan sangre oxigenada y es en los capilares sanguíneos donde se realiza el intercambio del dióxido de carbono que viene de los tejidos con el oxígeno que viene de las arterias. Luego la sangre viaja por las venas de vuelta al corazón y pulmones donde se volverá a oxigenar para ser distribuida por el cuerpo. En las venas la sangre circula en  sentido contrario a la gravedad y es por eso que hay unas válvulas minúsculas que se cierran para que la sangre ascienda

Al envejecer las venas se dañan, se deterioran las fibras de colágeno de la capa más externa, las paredes de las venas se debilitan y la capa muscular pierde tono. La capa más interna de las venas, el endotelio, pierde funcionalidad y no se filtran bien las sustancias que pueden pasar y las que no deben pasar. La sangre puede quedar estancada en los órganos inferiores, aumenta la presión, edema, inflamación, radicales libres, mediadores de la inflamación y puede acabar en una úlcera.

 

Debemos tener en cuenta que la IVC:

-Afecta a más del 50% de la población

-Que el 80% de las varices están sin tratar

-La incidencia más alta es en mujeres, hay un componente hormonal importante por la toma de anticonceptivos hormonales y terapias hormonales sustitutivas

-El 40% de embarazadas sufre varices

-La prevalencia aumenta con la edad, pero el estilo de vida actual como sedentarismo y dietas pobres en fibra hacen que aparezca antes la patología en personas más jóvenes

 

TRATAMIENTO

 

1-Medidas higiénico-dietéticas

Evitar sedentarismo, también evitar estar demasiado sentados o de pie (hay profesiones de más riesgo)

Evitar fuentes de calor (braseros, exposición solar..,)

Reducir peso

Cuidado en embarazo

Evitar estreñimiento

 Precaución en la toma de anticonceptivos y en terapia hormonal sustitutiva

 

2-Terapia compresiva, medias de compresión o vendajes

-Tratar los síntomas y tratamientos profilácticos en embarazo y profesiones de riesgo

-En tratamientos post-quirúrgicos y en tratamientos esclerosantes

 

3-Tratamiento farmacológico con activos específicos para vía oral y tópica

Básicamente la rutina de tratamiento deberá incluir un activo flebotónico para aumentar el tono venoso y disminuir la permeabilidad de los capilares, vía oral y/o tópica

También pueden usarse anticelulíticos tópicos y/o orales, drenantes y geles tópicos con mentol, alcanfor, menta piperita..

Las terapias con aceites esenciales son muy adecuadas, debido a sus variadas propiedades y fácil penetración vía tópica, los más utilizados son: menta del campo, siempreviva amarilla, eucalipto, geranio, romero, árbol del te…..

 

 

 

 

Cualquier duda podéis consultarnos para valorar si podemos ofreceros un tratamiento o debemos derivar al médico. También aconsejaros si estáis ya en tratamiento como obtener una mejor resultado y sinergias de diferentes activos

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